Aprenda sobre la hiperplasia prostática benigna (HPB)

¿Qué es la hiperplasia prostática benigna (HPB)?

La hiperplasia prostática benigna (HPB) es una próstata agrandada. Normalmente del tamaño de una nuez, la glándula prostática se ubica debajo de la vejiga y rodea la uretra (el conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo).

La HPB no es cáncer y no aumenta su riesgo de padecer cáncer de próstata.

¿Quién está en riesgo?

La probabilidad de desarrollar una próstata agrandada aumenta con la edad. Más del 50% de todos los hombres en sus 60 años y hasta el 90% de los que tienen entre 70 y 89 años presentan algunos síntomas de HPB.

¿Qué dice la investigación?

⦁ El riesgo de HPB aumenta con la edad después de los 40 años, y más del 50% de los hombres en sus 60 años reportan problemas de próstata1
⦁ Los hombres afroamericanos e hispanos tienen un mayor riesgo2
⦁ La HPB es hereditaria. Los hombres con familiares varones que tienen próstata agrandada tienen mayor riesgo de desarrollar síntomas1
⦁ Las afecciones asociadas con enfermedades cardíacas, como la diabetes, también están vinculadas a la HPB1
⦁ La obesidad aumenta el riesgo de HPB, mientras que se ha demostrado que el ejercicio reduce ese riesgo3

Qué es la HPBQué es la HPB

Comprenda los signos y síntomas de la HPB

Síntomas comunes

Cuando usted tiene hiperplasia prostática benigna (HPB), la glándula prostática se agranda y puede comprimir la uretra (el conducto que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo). A medida que esto ocurre, la pared de la vejiga se engrosa y se irrita, y comienza a contraerse incluso cuando contiene pequeñas cantidades de orina. La próstata agrandada también puede presionar contra la vejiga.

La HPB puede provocar problemas asociados con los síntomas del tracto urinario inferior, que pueden incluir:

⦁ Una necesidad urgente de orinar
⦁ Aumento de la frecuencia urinaria, especialmente por la noche (nicturia)
⦁ Incapacidad para orinar o esfuerzo al orinar
⦁ Chorro de orina débil
⦁ Un chorro de orina que se detiene e inicia de forma intermitente (intermitencia)
⦁ Incapacidad para vaciar completamente la vejiga
⦁ Goteo al finalizar la micción

Si presenta síntomas de HPB, o si estos interfieren con sus patrones normales de sueño, sus actividades diarias o el mantenimiento de su calidad de vida, contacte de inmediato a su médico de atención primaria o urólogo.

Si no se trata, la HPB podría provocar complicaciones de salud como cálculos renales, infecciones, falta de control de la vejiga (vejiga neurogénica) y obstrucción o bloqueo completo de la salida de la vejiga.

Si usted y su profesional de la salud determinan que tiene hiperplasia prostática benigna (HPB), es una buena idea analizar las diversas opciones de tratamiento disponibles, incluida la embolización de la arteria prostática (EAP).

Tome el Control

Deje de lidiar con la HPB y comience a vivir.

Una vez que le han diagnosticado hiperplasia prostática benigna (HPB), su siguiente pregunta probablemente sea: “¿Qué tratamiento debería seguir?” La respuesta a esta pregunta puede ser bastante complicada, especialmente porque hay varios tratamientos diferentes disponibles. Si se siente un poco confundido acerca de su diagnóstico y no está seguro de qué hacer, ¡no está solo! Estos son algunos pasos para comenzar a analizar sus opciones y tomar el control.

⦁ Empodérese con información

Comprender sus opciones de tratamiento es clave y le ayudará a determinar la mejor opción para su situación particular. Realizar su propia investigación independiente y hablar con otros hombres que han pasado por este proceso puede ser un buen primer paso para saber qué esperar y cómo prepararse.

⦁ Hable con su médico

En 1Prostate Center, podemos ayudarlo a encontrar una solución diseñada específicamente para usted.

¡Es hora de recuperar su vida y tomar el control!

Más información sobre la embolización de la arteria prostática (EAP)
Más información

Referencias:

  1. Patel, N. D., & Parsons, J. K. (2014). Epidemiology and etiology of benign prostatic hyperplasia and bladder outlet obstruction. Indian Journal of Urology, 30(2): 170-176. doi: 10.4103/0970-1591.126900
  2. Krista, A. R., Arnold, K. B., Schenk, J. M., Neuhouser, M. L., Weiss, N., Goodman, P., Antvelink, C. M., Penson, D. F., & Thompson, I. M. (2007). Race/ethnicity, obesity, health related behaviors and the risk of symptomatic benign prostatic hyperplasia: results from the prostate cancer prevention trial. The Journal of Urology, 177(4): 1395-1400.
  3. Parsons, J. K., Sarma, A. V., McVary, K., & Wei, J. T. (2013). Obesity and benign prostatic hyperplasia: clinical connections, emerging etiological paradigms and future directions. The Journal of Urology, 189(1): S102-S106. doi: http://dx.doi.org/10.1016/j.juro.2012.11.029

© Merit Medical, Usado Con Permiso.